LWS Financial Research NO ES un servicio de asesoria financiera, ni su autor está cualificado para ofrecer este tipo de servicios.
Todo el contenido de esta web y publicaciones, así como todas las comunicaciones por parte del autor, tienen un propósito formativo y de entretenimiento, y bajo ninguna circunstancia, expresa o implícita, deben ser consideradas asesoramiento financiero, legal, o de otro tipo. Cada individuo debe llevar a cabo su propio análisis y tomar sus propias decisiones de inversión.
Esta semana vamos a tener mucha actividad en la newsletter, con la publicación de dos artículos:
Nueva tesis de inversión, explorando la oportunidad que ofrece el sector del uranio y, en concreto, la empresa Denison Mines, que publicaremos mañana.
Actualización del análisis de inversión de Peabody Energy y su modelo de valoración, originalmente publicado en 2022, con toda la información hasta diciembre de 2023.
Resumen macro de la semana
Ha habido también bastantes eventos interesantes que analizar y, a continuación, listo las noticias más destacadas. Vamos allá:
El martes, tanto Donald Trump como Joe Biden confirmaron suficientes delegados como para garantizar su elección como candidatos presidenciales en sus respectivos partidos. Se trata de la primera reedición electoral en los últimos 68 años, y todo parece apuntar a que Trump parte con clara ventaja.
Como adelantamos en la primera publicación de este año, la cita electoral de noviembre en Estados Unidos es uno de los eventos principales del año para los mercados, y el resultado traerá nuevas temáticas y sectores interesantes en los que invertir.
La batalla entre Estados Unidos y China, que ya se libra, desde hace años, en todos los frentes relevantes excepto el militar, regresa con fuerza en el ámbito económico, con la aprobación por parte del congreso de USA de una prohibición de la app Tik Tok, propiedad de ByteDance, una empresa china. La ley da un plazo de seis meses para concertar una venta del activo o bloqueará la aplicación en el país, y varios inversores, con el exsecretario Mnuchin a la cabeza, ya empiezan a preparar sus ofertas. Para poder llevar a cabo la desinversión, ByteDance debería recibir permiso del gobierno, que por el momento se opone; el consenso no es pleno tampoco en el propio partido demócrata, en tanto que temen una reacción negativa del segmento más joven de población, en lo que percibirían como un ataque directo a sus libertades.
El reporte de inflación de febrero sorprendió, de nuevo, al alza. El índice de precios aumentó un 0.44% MoM (+3.2% YoY), con la vivienda y la gasolina como mayores contribuyentes de la subida (esto empieza a preocupar, puesto que la energía dejará de comparar negativo YoY de ahora en adelante). El dato supercore, uno de los principales indicadores de referencia de la FED, tuvo una gran desaceleración intermensual respecto a enero, lo que redujo algo la presión y carga de esta noticia.
Al mercado pareció no importarle mucho, y cuando los principales índices tienen una reacción positiva a un reporte así, significa que ya nadie se cree a la FED, y asumen que van a tener que desandar parte del camino restrictivo más pronto que tarde, aunque esto signifique subir el objetivo de largo plazo de inflación más allá del 2%.
El siguiente gráfico de Markets in a minute es muy ilustrativo acerca de la situación inflacionaria a nivel mundial, y nos muestra como, salvo por alguans excepciones, tanto en Europa, América y Asia los números son ya más que razonables, motivo por el cual hay más bancos centrales bajando tipos que subiéndolos.
A pesar de estos datos de inflación, algo por encima de lo esperado, el mercado ya descuenta las inminentes bajadas de tipos, entendiendo que la FED es un ente político, y dibujan junio como el momento más probable para el primer recorte.
El precio del cobre alcanzó su máximo de los últimos siete meses el miércoles, con una fuerte subida, después de que un conjunto de fundiciones chinas anunciaran recortes coordinados de producción para recuperar la rentabilidad en sus operaciones. El cobre acostumbra a ser un buen termómetro financiero, y el sentimiento sobre la recuperación económica parece estar mejorando, lo que, combinado con el déficit ya previsto tras la sorpresa de oferta negativa de Cobre Panamá, auguran una perspectiva muy interesante para el metal. En la cartera modelo hemos realizado cambios para intentar aprovechar esta tendencia.
La semana en el mercado de Bitcoin ha estado cargada de volatilidad y noticias, incluyendo una corrección notable el jueves, con caída intradía del ~10%. El shock de demanda está llegando por varios frentes a la vez, y parece que se está acelerando, con los ETF recibiendo 500M$-1B$ al día, Microstrategy levantando 1.3B$ en deuda para comprar más Bitcoin, grandes fondos como Patient Capital Management (1.4B$ AUM, 15% de asignación) o Cetera Group (475B$ AUM), y otros grandes agentes desconocidos, como un misterioso comprador surcoreano que compra Bitcoin en incrementos de 100 unidades varias veces al día desde finales de 2022 (el jueves, por ejemplo, adquirió 900BTC, esto es, toda la nueva oferta diaria generada). De hecho, JPM señalaba que el Bitcoin ha superado al oro, ajustado por la volatilidad, en la ponderación de las carteras institucionales.
La pregunta natural en este contexto es ¿quién está vendiendo? podemos observar como la presión bajista se centra en los usuarios minoristas (0-10BTC), generalmente menos informados y con una menor tolerancia a la volatilidad, y en las mineras, que se preparan para el halving creando un colchón de seguridad, y cuyo panorama puede cambiar y ensombrecerse de aprobarse la propuesta del gobierno de Biden de crear un impuesto extraordinario del 30% sobre la electricidad que consumen, lo que haría inviable estas operaciones en el país norteamericano.
Como venimos semanas señalando, la demanda diaria por parte de los ETF supera en un orden de magnitud la oferta diaria, y el problema se volverá más pronunciado en 30 días, con el halving reduciendo las recompensas de minado a la mitad. En este contexto, es interesante recordar la finitud del activo y la inelasticidad de la oferta para responder al estímulo del precio, y comprender que, de los 21M de Bitcoin que existirán, un 23% ya se encuentran fuera de circulación para siempre, y otro 6.5% no se ha emitido todavía. Tic tac.
Parece que, tras el esperpento de Noviembre, gracias a una mayor firmeza de lo esperado en la demanda, la OPEC+ ha recuperado parcialmente el control del mercado. Hemos tenido otro buen dato de inventarios de la EIA: -1.536Mb de crudo, -0.22Mb en Cushing, -5.66Mb de gasolina y +0.88Mb de destilados. En 2024, los inventarios de crudo se han incrementado en 16Mb y los de refinados han caído en 40.6Mb, por lo que el balance es mucho más alcista de lo inicialmente pronosticado.
Lo más interesante es que este tensionamiento se ha producido sin un recorte significativo de la OPEC+, donde solo Arabia Saudí parece estar cumpliendo con lo prometido (esto, a su vez, hace dicho recorte más sostenible, y devuelve el control del mercado a KSA). De hecho, la realidad ya no puede ser ignorada por más tiempo, y la EIA se ha visto forzada a cambiar sus pronósticos para el balance de mercado, en tanto que la versión anterior no encajaba con el movimiento de los inventarios: donde antes veían un cómodo superávit, con una presión bajista sobre los precios, ahora pronostican un déficit.
Estas previsiones tienen una gran influencia directa los precios del crudo, que ahora esperan en 87$/b de media para 2024 y 85$/b en 2025.
Esperamos que el equilibrio más ajustado del mercado petrolero durante 2024 mantenga el precio del Brent por encima de los niveles actuales, promediando $88/b en el segundo trimestre de 2024, $4/b más alto que en el STEO del mes pasado. Esperamos que permanezca relativamente estable durante el resto del año antes de que el aumento de inventarios (cuando venzan los recortes de suministro de la OPEP+) comience a ejercer una ligera presión a la baja sobre el precio en 2025. Pronosticamos que el precio del petróleo crudo Brent disminuirá de un promedio de $88/b en enero de 2025 a un promedio de $82/b en diciembre de 2025, promediando $87/b en 2024 y $85/b en 2025.